No es horroroso ni feo. Es diferente. Jope

El horror, lo feo, tiene también su aquel, su público, su influencia en los escaparates de la vida. No sé explicar los motivos, los por qué, pero los tienen. Os dejo el ejemplo de esto. Es un pueblo español, un escaparate donde venden algunas muestras artísticas o artesanales, que tampoco sabría delimitarlas bien. Y como podemos contemplar, son horrorosas. Ojo, eso no quiere decir que no sean artísticamente provocadoras y diferentes, válidas y curiosas. No siempre la belleza es una y libre, hay muchas y variadas. Y esta puede ser una de ellas, de las escondidas, de las incomprendidas por mi, pero belleza al fin y al cabo. Tal es así, que las fotografié. Por algo sería. por algo me llamarían la atención.

Los escribas adivinos de las estrellas y amantes del poder

Estos son los escribas, los amantes de la cultura y del poder y que no querían ser militares. Los interventores pues intervienen, los que poseían los papeles y los conservaban enrollados para que nadie pudiera saber lo que dentro se escribía, los poseedores de los miedos del Universo y de las relaciones con los dioses y las estrellas. Adivinos, brujas, escribientes y contables, miradores del futuro, amigos del pasado, coleccionistas de sabiduría cuando de esta había menos. Los primeros servidores de aquel internet de papel y cuero, de sueños y estrellas. ¿Cuanta sabiduria y pensamiento de aquella sociedad se perdió en los siglos del desconcierto, donde no todo se podía guardar en la nube? ¿No son los primitivos periodistas actuales? ¿O acaso son los actuales brujos de la psicología y la sociología? ¿O por ende no serán los asesores de los políticos que siempre fallamos?

Con los libros incluso se pueden arreglar fachadas

Alguien pensó que la mejor forma de sujetar el mundo, de intentar que no se nos hundan los edificios de la sociedad era poniéndole libros como cimientos.  Y no se equivoca, aunque a la gente esto le parezca una cosa de locos. Los libros están para sujetarnos, sea de la locura o del ensueño, de la ignorancia o de los deseos de viajar por el mundo. Con los libros se puede viajar sin tener que andar, aprender sin mucho esfuerzo, crecer sin comer mucho. Con los libros incluso se pueden arreglar fachadas.

Doce maneras de llevar corbata y todas ya no están de moda

Dime cómo llevas la corbata y te diré qué oficio tienes. Bueno, es un sistema un poco antiguo, lo sé, pero el gran viñetista del periódico ABC, el genial Xaudaró para hacer humor de casi todo, nos deja unos ejemplos para sonreir. El humor no tiene edad. Y si la tiene, hay que disimular. Estamos hablando del siglo XIX.

El Quijote lee El Quijote. Curioso

¿Se imaginan que alguna vez suceda lo que se puede contemplar en esta imagen, en esta viñeta de Pepe Farruqo? Todos leyendo El Quijote o simplemente un libro, y dejando olvidada y sin enchufar la televisión, aunque fuera sólo unos días. Si alguna vez lo conseguimos, ese día aplaudiremos sin parar con las orejas.