Seguimos excavando los mismos. Igual que hace 39 años

La crisis económica ha tocado fondo. Ahora ¡A excavar!

Esta viñeta fue portada de la revista Hermano Lobo del año 1975. Hace casi 40 años. Seguimos excavando los mismos, seguimos sufriendo las crisis los mismos. No parecemos aprender.

Todos los hombres somo comunistas. Según Gila

Ser comunista no es ser igual a todos. Si todos somos iguales, no seremos comunistas, seremos jilipillos alineados para no ser nada. Ni tan siquiera simpáticos. Una cosa es la igualdad y otra la uniformidad.

Publicidad en los billetes del tranvía de Barcelona

Esta pequeña publicidad iba en la parte trasera de los billetes de tranvía de Barcelona a principios del siglo XX. Era una forma de sufragar el coste del billetaje con el precio de la publicidad.

Salchichón legítimo de Vich, al por menor, en un colmado de la calle Escudillers, cuya especialidad eras los frutos ultramarinos y peninsulares. Colmado Torra y San.

Yo NO me bajo en la próxima. Pero la mayoría SI

Yo NO me bajo en la próxima, pero muchos ya se han bajado, se siguen bajando, y el tablón que todo lo aguanta está en el aire, temblando, a punto de caerse.

Creo que en vez de bajarse hacia atrás, hay que ir hacia delante y cambiar al que está en el atríl de colores. Pero es más cómodo simplemente bajarse del tablón.

Cuidado con hacer favores esperando que te favorezcan

Cuidado con hacer favores esperando que te favorezcan. Hacer favores es un ejercicio que se cobra en el acto de hacerlos, con la satisfacción del buen trabajo realizado.

¿Todos los de izquierdas somos de izquierdas?

Hay muy diversas maneras de ser de izquierdas. Tantas que hasta nosotros mismos nos sorprendemos no dejando entrar en nuestro grupo ideológico a ciertas personas diferentes. 

O tal vez simplemente es que no somos de izquierdas, pero disimulamos y decimos que si. 

Si no abrazas el humanismo y la concordia, el entendimiento y el respeto, es más complicado ser de izquierdas.

Así nacieron los bancos en la humanidad. O más o menos

Todo tuvo su inicio, también los bancos. Hubo alguien que presa de las buenas ideas propias, pensó que tal vez él podría guardar el dinero de los demás con más seguridad que los dueños del dinero. Y que podría cobrar por ello. Lo curioso es que cayeron en la trampa y seguimos cayendo muchos años después. ¿Siglos tal vez?

Sin comentarios, para que nos duela más todavía verlo

No hay palabras, no hay mas que sentimientos; pena, dolor pero también asco. 

Esta viñeta es una imagen de lo que se debe sentir a poco que nos demos cuenta que los niños son más humanos que los adultos. 

Lo demás son simplemente tonterías.

Los culpables somos nosotros

No debemos comentar nada. Solo preocuparnos de que es verdad. De que piensan efectivamente esto. Pero también de que los culpables somos nosotros.